Auge y caida del Imperio Britanico by Simon Schama

Auge y caida del Imperio Britanico by Simon Schama

autor:Simon Schama [Schama, Simon]
La lengua: spa
Format: epub
publicado: 0101-01-01T00:00:00+00:00


3 4 8

AUGE Y CAÍDA DEL IMPERIO BRITÁNICO

Precisamente se siguió esa misma cronología en la India. Los líderes más occidentalizados y constitucionalistas del Congreso —Surendranath Banerjee y el brahmán de Poona, Gopal Krishna Gokhale— perdieron terreno frente a los neotradicionalistas carismáticos como Bal Gangadhar Tilak, quien también era un brahmán chitpavan, pero mucho más interesado por la historia de la resistencia maratha al Raj. Para orquestar el culto de Sivaji, el príncipe maratha de Maharashtra, es probable que Tilak adornara profusamente la verdadera historia de ese personaje, pero también estaba liberando a la India de una mitología histórica británica igualmente absurda y disparatada que presentaba al continente como un lugar de oscurantismo, pobreza y anarquía antes de la llegada de aquellos amantes de la paz, Clive y Wellesly. En vez de invocar a John Stuart Mili, Tilak utilizaría precisamente los elementos de la cultura hindú que los imperialistas británicos tachaban de infantiles desde el punto de vista políti-co —las celebraciones Ganpati—, para movilizar el seguimiento de las masas. En lugar de utilizar un inglés de Oxbridge, haría sonar la prensa en lengua vernácula como si fuera un sitar. En vez de recurrir a la «mejora»

del arte occidental, Tilak se deleitaría en la iconología moderna de Ga-nesh y Kali. Incluso haría revolverse en su tumba a lord Bentinck al oponerse a un intento bienintencionado de elevar la edad nubil en su país.

Sobre todo, Tilak supo exactamente cómo asestar un duro golpe al Raj allí donde más le dolía: en el bolsillo. Para conseguir el swaraj, la exigencia de un autogobierno para la India (pues Tilak estaba, al igual que el revolucionario irlandés Eamon de Valera, dispuesto a aceptar un estatus de dominio británico), el equivalente hindú del Sinn Fein («Nosotros Solos»), se emplearon con brillantez los medios del swadesh o, como se de-cía en Irlanda, del boicot. (De hecho, a algunas de las almas más sensibles les inquietó el uso del término «boicot» durante el Congreso Nacional celebrado antes del estallido de la primera guerra mundial, por su marcado tono de intimidación propia de los irlandeses.) El cierre de tiendas y negocios (con el que, por ejemplo, fue acogida la puesta en vigor de la partición de Bengala llevada a cabo por Curzon el 16 de octubre de 1906), las huelgas generales seguidas de forma masiva y, principalmente, la prohibición de comprar artículos británicos, supusieron un golpe mortal no sólo para la desigual ventaja comercial de la madre patria, sino también para el canto a todas luces hipócrita de prosperidad mutua que se-guían entonando hombres como Chamberlain. Y todavía resultaría más agravante el hecho de que las tres cuartas partes de un siglo caracterizado por su desprecio por los bhadralok ridiculamente occidentalizados, disfrazados con sus botines y sus cuellos almidonados, al final dieran lugar EL IMPERIO DE LAS BUENAS INTENCIONES: LOS DIVÍDLN1JOS

349

a una campaña a favor de la ropa confeccionada en la India. El padre de Jawaharlal Nehru, Motilal, que había comenzado en gran medida su carrera política como un liberal



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.